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La
risa como medicina:¿Cómo trabaja
el humor? |
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Mecanismos de humor. La risa es una
reacción emocional a ciertos
hechos, muchas veces basada en lo social,
en la forma en que un determinado suceso
puede ser visto u entendido en el contexto
en que la persona desarrolla sus actividades.
Básicamente, la risa puede responder
al humor o a la felicidad o a los nervios.
Pero la que nos interesa es aquella
que aparece ante una circunstancia que
nos causa gracia.
La forma de humor más
básica que existe, probablemente,
es aquella que incluye lo físico,
las caídas, los golpes, los accidentes.
Por algún motivo, este tipo de
humor suele tener gran repercusión
entre las personas, que aparentemente
disfrutan de ver otra persona pasando
por una experiencia de este tipo.
En cuanto a la relación entre
humor y salud, se pueden decir varias
cosas respecto a cuales son los mecanismos
que tienen lugar.
En general, a lo que mayor referencia
se hace es al impacto emocional que
tiene la risa, la posibilidad de tomarse
con humor los problemas, sobre las respuestas
de los pacientes a sus problemas.
Sobre esto, podemos decir que la habilidad
de reírse de una situación
o de un problema nos da una sensación
de superioridad. Ningún monstruo
es tan temible ni tan atemorizante cuando
podemos burlarnos de él. ¿Por
qué? Principalmente por que uno
se burla tan solo de aquello que no
tiene poder sobre uno. Y si mi enfermedad
no tiene poder sobre mi, ¿por
qué debería tenerle miedo?
¿Quién le teme a algo
que es inferior a uno, a mis propios
poderes para modificar mi destino?
El humor y la risa
son el camino hacia una actitud positiva.
Es cierto que esta puede parecer muy
difícil de tener cuando el mundo
parece derrumbarse alrededor nuestro,
cuando una enfermedad amenaza con acabar
con todo. Pero es el momento en que
más importante es ser capaces
de mantenerla. La depresión y
la desesperación solo nos ocasionan
mayores problemas, no nos permiten disfrutar
de todas las cosas disfrutables que
tiene la vida, aun en sus peores momentos.
Por muy graves que sean nuestros problemas,
el humor nos da la posibilidad de ponerlos
en perspectiva, de entender que si no
podemos hacer nada para evitarlos, no
tiene mucho sentido llorar por ellos.
Hay que tratar de solucionarlos, pero
no podemos caer en la desesperación
que nos paraliza, sino luchar pero disfrutando
del tiempo que tenemos. Es una liberación,
es el dejar salir todas esas emociones
negativas contra las que no podemos
luchar, pero que tampoco podemos mantener
encerradas.
Es, en definitiva, el camino a superar
la enfermedad, si bien no desde lo físico
(más allá de que también
puede ser una importante ayuda para
esto) al menos desde lo emocional. No
hay nadie más ciego que el que
no quiere ver, y no hay nadie más
enfermo que el que se siente enfermo,
que aquel que se regodea en su miseria
y en sentir que todo lo que pasa en
el universo esta pensado para hacer
de su vida un infierno.
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