La
Acupuntura es una rama de la Medicina tradicional
China, que ya se practicaba en épocas
remotas. El término (del latín
acus, aguja y puntura, punzada), acuñado
por los jesuitas misioneros que visitaron
la China en el siglo XVII y describieron
el método, expresa solo una parte
del mismo, que debería llamarse Acupuntura
y Moxibustión, o simplemente “Aguja
y Moxa”(Tchen-Ziú), de acuerdo
con su nombre original.
Este procedimiento terapéutico es
de ejecución aparentemente sencilla,
pues consiste en la introducción
de agujas metálicas o en la estimulación
calórica de ciertos puntos en la
piel. Detrás de esta sencilla operación
se oculta, sin embargo, una formidable estructura
lógica, una vasta construcción
de perspectivas cósmicas cuyas partes
ajustan entre sí como un mecanismo
de precisión. Es el resultado de
la observación paciente y de la aplicación
meticulosa; del empirismo metódico,
transmitido y acrecentado a través
de los milenios.
Los puntos que se estimulan, son los puntos
Chinos, situados en lugares precisos y determinados.
Cuando observamos una lámina de acupuntura,
vemos que los puntos están unidos
entre sí mediante líneas:
Son los MERIDIANOS, según los Chinos,
son vasos (chings) conductores de fluido
que denominan chi y que nosotros traducimos
por ENERGIA. Los puntos son como nudos situados
a lo largo de conductos por donde circula
la energía.
Esta energía, responsable de la vida
y de la salud del organismo, no es un fluido
homogéneo. Esta compuesta por dos
fuerzas (o tendencias ) iguales y opuestas:
INN y IANG (o bien Sangre y Energía).
INN y IANG están mezcladas en exactas
proporciones, pero variables según
el meridiano o según la región
del cuerpo. Si esa proporción se
altera, es la enfermedad. La mezcla proporcionada,
el desequilibrio. La salud es el equilibrio
energético ; La enfermedad el desequilibrio.
La energía que circula en el organismo
es de origen cósmico; El hombre mismo
es también un producto de fuerzas
cósmicas. Naturalmente, estas son
ideas que encontramos en las antiguas escuelas
filosóficas chinas. Pero nos vemos
obligados a comenzar la exposición
de la Acupuntura con algunas ideas filosóficas
porque la medicina China es la expresión
de la vida cultural y social.
Los libros antiguos hablan de fuerzas naturales.
El mito y la superstición están
en las leyendas, pero en las primeras compilaciones
médicas todo eso desaparece para
dar lugar a ideas claras surgidas de un
razonar consecuente con la observación
y la experiencia.
Si el hombre es un producto de fuerzas cósmicas,
si la salud y la enfermedad son esas mismas
fuerzas en equilibrio y desequilibrio, busquemos
una explicación en las concepciones
cosmogónicas Chinas.
|